La Gabardina

La gabardina o trench es todo un básico en el armario del hombre, es una prenda intemporal y muy versátil, hecha tradicionalmente de algodón de gran gramaje y resistente al agua . Muchos la asocian con el uniforme de los detectives privados de antaño y otros la conocen por iconos clásicos como Humphrey Bogart en Casablanca o Alain Delon en El silencio de un hombre. En la actualidad está a merced de las modas, y no siempre la podremos encontrar en el catálogo de la mayoría de grandes marcas, solo las marcas más clásicas como Burberry o Mackintosh, la mantienen de forma ininterrumpida.

El origen de la Gabardina

La historia de la Gabardina comienza en la Inglaterra del siglo XIX gracias a dos pioneros en la innovación de tejidos: John Emery y Thomas Burberry. El Sr.Emery desarrollo en 1853 la primera lana a prueba de agua, que patentó y lanzó al mercado con el nombre de Aquascutum (en latín, escudo contra el agua). Suministro capas, abrigos y un antecesor de la gabardina para las tropas de todo rango durante la guerra de Crimea (1853-1856). Más tarde, su Gabardina fue bautizada como Aquascutum fue llevada por las estrellas de cine de la época, tanto dentro como fuera de la pantalla.

Por otro lado, Thomas Burberry inventó un tejido confeccionado con hilos de algodón que se impermeabiliza con lanolina antes y después del tejido, dando como resultado un tejido de sarga apretado y resistente al agua. Patentó este tejido en 1888 denominando como  gabardine, nombre con el que se conocía a un abrigo o manto largo y suelto atado a la cintura en la edad media.

Este tejido fue el más transpirable hasta la fecha, y se popularizó entre exploradores y otros aventureros. De hecho, el explorador Roald Amundsen en 1911 en su expedición al Polo Sur llevó unas tiendas de campaña con este tejido. Y poco después en 1914, Ernest Shackleton durante su expedición a la Antártida, fue vestido totalmente con este tejido. Estas hazañas otorgaron gran reconocimiento a su creador, que registró poco después su primer impermeable como Burberry.

La compañía acabó convirtiéndose en uno de los principales abastecedores oficiales de prendas para el ejército. El primer abrigo realizado con las especificaciones militares fue el Tieloken, denominado así porque se cerraba con un cinturón tan ajustadamente que el portador quedaba locked (encerrado). El cinturón terminaría siendo uno de los rasgos característicos de la prenda que actualmente podemos ver en cualquier gabardina.

Durante la primera guerra mundial se suministraron alrededor de medio millón de Tieloken y la versión de Aquascutum llegó todavía a un número mayor de oficiales, ya que, entró a formar parte dentro del equipamiento de los oficiales. La prenda fue apodada como Trenchwarm y finalmente solo como Trench coat (abrigo de trinchera). El New York Times en 1917 sacó un artículo sobre del éxito de la prenda y confirmó que formaría parte del uniforme de lo soldados estadounidenses en el frente. Una vez terminada la guerra, los actores de la gran pantalla la pusieron de moda. Personaje caracterizados por su astucia, inteligencia y elegancia han llevado una gabardina y todo el mundo quería ser como ellos.

Cómo combinar una gabardina

Ideal para los días lluviosos del otoño o la primavera, no tanto para un invierno frío, ya que la tela si no cuenta con forro no abriga demasiado. Por el contrario si tiene un forro desmontable se puede llevar perfectamente todo el año.

Estilo informal/casual

Aunque puede parecer una prenda formal, es totalmente admisible con conjuntos informales. Por su holgura, su cinturón y sus amplios bolsillos, personalmente prefiero combinar la gabardina con conjuntos informales. Para darle un toque más desenfadado e informal la podemos llevar solamente atada con el cinturón solamente con los botones sin abrochar. Combina con todo, desde unos chinos con unas botas y una camisa oxford , hasta con unos buenos vaqueros con jersey y unas sneakers de ante. Cualquier combinación de todas las prendas anteriores combinará bien con una gabardina encima.

Estilo formal

Ya sea una gabardina beige, azul marino o incluso verde, irá bien en un conjunto formal. Con un traje o una combinacion de pantalon de vestir y chaqueta, en cualquier combinación formal podemos meter una gabardina perfectamente. Pero, es conveniente que la gabardina se mantenga cerrada con los botones (no necesariamente todos) mientras la llevamos con un look formal.

Detalles y calidad de una buena Gabardina

En la actualidad se pueden encontrar muchas variantes de gabardinas en el mercado, sobre todo si las marcas del fast fashion deciden incluirla en su catálogo, por ello creo que es conveniente explicar las características y calidades de una buen gabardina, para que no ten den gato por libre si vas a comprar una.

Empezando por la composición de la misma, siempre hay que comprobar la composición de una prenda antes de comprarla, una buena gabardina no tendrá poliéster, ni ninguna otra fibra textil sintética. Algodón o lana, impermeable o no, con forro o sin él, esas características ya dependen del uso que le vayas a dar. En cualquier una buena gabardina debe tener una buena largura ( mínimo de 110 cm) y unas anchas solapas para acentuar su personalidad.

Una clásica Burberry cuesta 1800 € pero para encontrar una gabardina similar, no es necesario gastarse tanto dinero, en Uniqlo o Massimo Dutti podremos encontrar alguna gabardina de buena calidad y a buen precio, aunque no siempre las tendrán en el catálogo. Si se busca algo de mayor calidad también se puede optar por una Mackintosh, que yo diría que tienen la misma calidad que las Burberry pero a un tercio del precio en rebajas.

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