Lana Merino, la reina de las lanas

Esta lana creo que no necesita presentación, es de sobra conocida por todos, por lo menos tiene que sonarte su nombre, sin embargo quizás no conoces todas sus propiedades y características.

El origen de la oveja merina, es incierto, aunque es probable que la raza se originara en el sur de la península. Conocido también como ovino noble, la oveja merina da entre diez y dieciocho kilos de lana al año, no hay ovino que le iguale. España tuvo el monopolio de la producción de esta preciada lana durante varios siglos, para proteger su raza llegaron al extremo de penar con la muerte el comercio de estos animales. Sólo el rey estaba autorizado a ello, y quizás de ahí vino su perdición, porque poco a poco la oveja merina fue conquistando el mundo gracias a la generosidad de los monarcas. En la actualidad Australia es el país con mayor número de ejemplares de la raza merina del mundo.

Propiedades de la lana merino

Suave y no pica

La fibra merina tiene un grosor medio de 16.5 a 24 micrones. Cuando las fibras son más gruesas al entrar en contacto con la piel provocan cierta irritación. Por el contrario, las fibras inferiores a 25 micrones están por debajo del umbral de nuestra sensibilidad. Por ello, percibimos el tacto de la lana merina como agradable, sobre todo si es superfina catalogada por tener 17,5 micrones o menos.

Regula la temperatura y transpira

Generalmente todas las lanas regulan muy bien la temperatura, pero la merina al tener unas fibras más finas y rizadas, presenta unas cámaras de aire minúsculas. El aire atrapado entre estas fibras reduce el intercambio de temperatura con el exterior, ya sea contra el frío del invierno o el calor del verano.

Además estas fibras son higroscópicas, es decir, absorben la humedad del cuerpo y la liberan hacia el exterior. Las fibras de lana pueden absorber grandes cantidades de vapor de agua, dos veces más que el algodón y treinta veces más que el poliéster. Para ser exactos la lana puede absorber hasta un 35% de su propio peso, sin que el tejido se sienta húmedo. Esto es debido a que la humedad pasa a través de la fibra o entre ellas, mientras que la superficie de la fibra permanece seca. Por el contrario el tejido sintético transpira únicamente a través de los agujeros del trenzado (si los tiene).

Resistente y antiarrugas

Gracias a su elasticidad, las fibras se pueden doblar hasta 30.000 veces sin romperse. En comparación con las 3.000 veces del algodón y las 2.000 de la seda, por lo que, podremos disfrutar de la prenda a lo largo de más años. Además la lana merino siempre recupera su forma original rápidamente, con tan solo llevar la prenda puesta o colgarla en una percha.

Antibacteriana e inolora

La oveja merina produce agentes antibacterianos para evitar que su lana sea un refugio para las bacterias. Concretamente la lana merina contiene lanolina y queratina. Estas dos ceras son altamente antibacterianas y antimicrobianas. Y no hay que olvidar que las verdaderas responsables del mal olor son un grupo de bacterias aficionadas a los ambientes húmedos. Y como acabo de explicar en el punto dos la lana es uno de los tejidos que mejor absorbe la humedad, lo que ayuda a mantener la piel más seca y evitar la acumulación de sudor, bacterias y olores desagradables.

Protege contra el fuego y el sol

El hecho de que la lana merino proteja a las ovejas del sol hace que este tipo de lana sea resistente a la radiación ultravioleta y brinde la máxima protección de factor 50 contra el sol. Además, a diferencia del poliéster, la lana merino es ignífuga a menos que alcance los 600 °C.

Reciclable y biodegradable

Si la composición de la prenda es 100% lana es fácilmente reciclable, por ello es preferible siempre comprar prendas sin mezclas. Gracias a sus propiedades aislantes tiene muchos usos, no solo en la industria textil, también para material de aislamiento para la construcción.

El tejido además se descompone completamente en menos de un año si se entierra en el suelo. Por el contrario las prendas sintéticas (poliéster, poliamida, acrílico…) pueden tardar cientos de años y además cuando este material empieza a descomponerse sus polímeros contaminan el suelo y las fuentes hídricas.

Disfrutala en todas tus prendas

En la actualidad podemos encontrar todo tipo de prendas hechas con lana merino, desde ropa interior, hasta camisas y zapatillas. Y ya no es solo cuestión disfrutar de sus beneficios al llevarla, es que además queda de maravilla, se ajusta al cuerpo sin agobiar y realza nuestra figura.

Además es muy versátil, podemos llevar un jersey de cuello alto de lana merino con un traje, o podemos llevar el mismo jersey con unos vaqueros. Siendo prendas lisas y de punto fino son muy fáciles de combinar en conjuntos formales o informales. Y para todas las temporadas, en verano es una gozada llevar una camiseta de lana merina y luego en invierno podemos usarla por debajo de un jersey más gordito.

Sostenible y de alta calidad

En el mundo hay alrededor de 200 millones de ovejas merinas que producen esta maravillosa lana durante todo el año, criadas generalmente con una dieta de pasto. Cada año producen un nuevo vellón, lo que hace que esta cosecha natural de lana sea completamente renovable y sostenible.

Pero, es cierto que algunas de estas ovejas pueden sufrir maltrato animal o malos cuidados. Para asegurarnos que la lana de nuestras prendas viene de ovejas no maltratadas es conveniente que esté certificada por una empresa independiente como: RWS (Responsible Wool Standard), WRAP (Worldwide Responsible Accredited Production), GOTS Global Organic Textile Standard.

Aunque también hay que tener en cuenta que unas ovejas que no están sanas o no tienen unos buenos cuidados, no darán una buena lana, de hecho recopilando información encontré un video del ministerio de agricultura español del año 1943 donde ya explicaban que los cuidados de las ovejas eran esenciales para que la lana fuese de mejor calidad. En cualquier caso es de lógica saber que unas ovejas que han recibido unos buenos cuidados darán una lana de mejor calidad. No siempre es fácil valorar la calidad de la prenda antes de usarla, por ello, otro indicador importante es el precio, si encontramos prendas de lana muy baratas, seguramente no vengan de granjas donde cuiden con cariño a las ovejas y será mejor evitar esas prendas.

La lana merina ha ganado popularidad en los últimos años aunque en la industria textil sigue reinando el poliéster y otras fibras sintéticas, donde además el discurso a favor del veganismo en la ropa es cada vez más promovido, aunque sea a costa de contaminar el planeta a base de fabricar tejidos sintéticos. Pero, tenemos que defender y apoyar el uso de lana de alta calidad en nuestra ropa, porque si empezarámos todos a usar poliéster, además de que contaminamos mucho más nuestro planeta, estas ovejas se extinguirían, igual que ha ocurrido con las ovejas merinas negras. Estas ovejas están cayendo en el olvido debido a que la industria prefiere las merinas blancas porque su lana se puede teñir fácilmente. En este mundo aquello que no tiene una demanda fácilmente cae en el olvido y lo mismo ocurriría con las ovejas merinas blancas.

La auténtica revolución de la moda vendrá cuando terminemos con el frenesí consumista de la moda y empecemos a usar prendas de origen natural de alta calidad que se mantengan durante muchos años en uso.

Fuentes:

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