La verdad sobre las Camisas Antimanchas

¿Son las camisas antimanchas tan buenas como nos dicen? ¿Hay que plancharlas? ¿Cuánto cuestan? Para este artículo, he comprado y probado una camisa antimanchas de la marca Sepiia, de forma que he probado si de verdad repelen las manchas y cómo se siente al llevarla puesta. Por cierto, déjame hacer un inciso, si quieres aprender rápidamente sobre materiales y cómo vestir bien puedes hacer click aquí para conseguir mi guía con 7 trucos.

Las empresas lo han bautizado como «Moda Inteligente» y viene de EE.UU, bueno desconozco el origen exacto pero allí fue donde se empezó a poner de moda, principalmente por las campañas de kickstarter que tuvieron muchísimo éxito promoviendo este tipo de prendas «súper innovadoras». Que según nos dicen no necesitan ser planchadas, repelen los líquidos, son antibacterianas y prácticamente no necesitan lavarse.

Las prendas antibacterianas, transpirables y que no necesitan ser planchadas existen desde hace siglos, básicamente porque la lana, ya tiene esas propiedades de forma natural. E incluso las prendas repelentes existen desde hace más de 100 años, concretamente desde que se inventó la gabardina en 1853.

Pero, la mayor parte de la población viste con lo que ofrecen la mayoría de marcas generalistas, prendas de algodón y poliéster principalmente. Ante este escenario cuando aparecieron las prendas «inteligentes», era de esperar que tuvieran éxito entre el consumidor medio que tiene poco conocimiento y al que es fácil venderle la moto con la innovación de turno. ¿Prendas que repelen los líquidos y no necesitan ser planchadas? ¡Póngame dos!

Además en la sociedad en la que vivimos hoy en día tiene lógica que se hayan popularizado este tipo de prendas de la comodidad.

Lo peor de la moda inteligente

Y no es su precio, que desde mi punto de vista suele ser alto para un trozo de poliéster. Este es justamente el principal inconveniente, por no llamarlo aberración, la materia prima con la que se fabrican este tipo de prendas es habitualmente 100% poliéster. Una materia prima artificial derivada del petróleo, que además de ser muy contaminante, desprende micropartículas contaminantes solo con usarlo y puede provocar alergias e irritaciones en la piel.

Todo eso para llevar un trozo de tejido artificial que nos ofrece las ventajas que ya ofrecía un tejido natural como la lana o el lino, bueno realmente tengo admitir que la lana de bajo gramaje y que no está tratada no repele los líquidos.

¿De verdad necesitamos camisas antimanchas?

Supongamos que estás en una cena y justo se te derrama una copa de vino (hecho poco habitual) y tú justamente ese día llevas puesta una camisa 100 % poliester repelente de líquidos. Entonces el vino corre por tu camisa para ir directamente sobre tus pantalones para dejarlos perdidos y si tienes mala suerte el caudal del vino puede llegar incluso a tus zapatos, por llevar una camisa repelente te has puesto perdido entero. Con una camisa normal, se mancharía la camisa solamente y no habría mayor problema, y además como demostré en el video en el que pruebo una de estas camisas de la marca Sepiia, dado que el tejido tiene microperforaciones parte del líquido entra en contacto directamente con tu piel.

Estas microperforaciones son para que la camisa sea transpirable, ya que, el poliéster no es un tejido transpirable, por eso tiene que tener un tejido tipo piqué parecido a una camiseta de deporte para nuestro cuerpo pueda respirar por esos agujeritos. No hace falta decir que el tacto de ese tejido, no es muy agradable y no tiene nada que ver con el tacto de un buen tejido.

Todo caballero que se precie prefiere manchar 100 veces su camisa antes de que el vino llegue a sus pantalones o peor aún que llegue hasta sus zapatos, porque todo caballero que se precie lleva habitualmente unos buenos zapatos que podrían arruinarse con una copa de vino. Además, ya que a estas marcas les gusta siempre argumentar que sus prendas se tienen que lavar menos, cuando se derrame algún líquido no solo habrá que lavar la camisa, también el resto de prendas.

Las únicas prendas repelentes que podemos necesitar son aquellas que nos protegen de la lluvia, como un trench o una gabardina, para el resto de prendas no tiene ningún sentido.

Al final, el culpable de que las camisas de 100% poliéster repelentes y antibacterianas se vendan como churros es por culpa del consumidor poco informado y que se traga con patatas todas estas jugadas de los departamentos de marketing. Por eso defiendo y es uno de mis objetivos con este medio, la información ante cualquier moda o nueva innovación, porque un consumidor informado es un consumidor inteligente que no se dejará engatusar por la supuesta moda inteligente.

Tengo constancia de que algunas de estas prendas se fabrican con algodón, pero este lleva un tratamiento químico tan agresivo que prácticamente es un trozo de poliéster más. También se que algunas de estas prendas se fabrican con poliéster reciclado, lo cual es de agradecer, pero, no soy partidario para nada del uso del poliester directamente sobre la piel, si todos dejásemos de consumir prendas con poliéster no se fabricarían ese tipo de prendas y entonces si que ayudaríamos mucho al medio ambiente.